¡A romper barreras! Cómo detonar la inversión en México: Caso Sonora
Sonora es un polo de desarrollo industrial y energético. Su posición fronteriza estratégica, abundantes recursos naturales y el impulso que le ha dado el Plan Sonora de Energías Sostenibles han jugado un papel clave en este posicionamiento. Además, la economía del estado se orienta hacia sectores boyantes como la manufactura avanzada, minería metálica, energías limpias, aeroespacial, y la fabricación de productos tecnológicos.
Zonas clave como Hermosillo, Cajeme y Nogales, concentran el mayor número de corredores industriales y su actividad productiva y logística es afín a las cadenas de suministro vinculadas con el comercio de Estados Unidos.
No obstante lo anterior, en 2024 se observó un desplome de casi 89% de la inversión extranjera directa (IED) respecto de 2023. Sonora captó apenas 305 millones de dólares (mdd), según datos oficiales de la Secretaría de Economía.
Este caso de estudio analiza el impacto de las regulaciones y trámites gubernamentales en la instalación y operación de nuevas empresas en Sonora, y los municipios de Hermosillo, Nogales y Cajeme. Buscamos visibilizar los costos que enfrentan las empresas cuando los gobiernos no resuelven a tiempo trámites clave, así como detectar las oportunidades de mejora normativa. Para conseguir estos dos objetivos, aplicamos dos metodologías internacionales: el costeo estándar de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que estima el costo de oportunidad (COP) por cada día de retraso, calculado con base en el valor agregado censal y la tasa de interés interbancaria de equilibrio (TIIE); y la herramienta Market and Competition Policy Assessment Tool (MCPAT) del Banco Mundial, para identificar áreas de mejora en la normatividad.
Este análisis ofrece a autoridades estatales y municipales insumos claros para intervenir y atender las áreas de oportunidad regulatoria a fin de reducir tiempos y costos a las inversiones. Es decir, las barreras que frenan la generación de empleos y la producción, ambos factores clave para impulsar el desarrollo desde lo local.

