¡A romper barreras! Cómo detonar la inversión en México: Caso Jalisco
El estado de Jalisco se perfila como uno de los principales ejes de desarrollo industrial y tecnológico del país, gracias a una combinación de estabilidad económica, infraestructura y logística. La prospectiva del nearshoring —la relocalización estratégica de empresas para aprovechar las ventajas de una conectividad global— posiciona al estado como uno de los principales destinos de inversión extranjera. Su ubicación en el occidente mexicano le permite conectarse eficientemente con el norte y centro del país, además de con Estados Unidos y las rutas marítimas hacia Asia. El estado cuenta con parques industriales consolidados, una extensa red de carreteras y vías férreas, el Aeropuerto Internacional de Guadalajara —el tercero con mayor movimiento de carga del país— y la cercanía al importante puerto de Manzanillo, Colima, en la costa del Pacífico.
El mayor número de corredores industriales se concentran en los municipios de Guadalajara, Zapopan y San Pedro Tlaquepaque, por lo que resultan claves en la actividad productiva y logística del estado.
Según un sondeo a la comunidad de negocios recabado por el Banco de México, los empresarios encuestados destacan la incertidumbre regulatoria y la complejidad administrativa como factores que inhiben la inversión. Por ello, es crucial conocer el costo de oportunidad económico que implica para una empresa esperar la resolución de un trámite, y las oportunidades de mejora regulatoria que podría implementar el Gobierno. Esta información permite priorizar acciones que reduzcan tiempos, aumenten la certeza jurídica y mejoren la competitividad local frente a la creciente competencia por atraer inversión.
Este caso de estudio analiza el impacto de las regulaciones y trámites gubernamentales en la instalación y operación de nuevas empresas en el estado de Jalisco, y los municipios de Guadalajara, Zapopan y San Pedro Tlaquepaque. Buscamos visibilizar los costos que enfrentan las empresas cuando los gobiernos no resuelven a tiempo trámites clave, así como las oportunidades de mejora regulatoria. Para conseguir estos dos objetivos, aplicamos dos metodologías internacionales: el costeo estándar de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que estima el costo de oportunidad (COP) por cada día de retraso, calculado con base en el valor agregado censal y la tasa de interés interbancaria de equilibrio (TIIE); y la herramienta Market and Competition Policy Assessment Tool (MCPAT) del Banco Mundial, para identificar obstáculos regulatorios y áreas de mejora en la normatividad.
Este análisis ofrece a autoridades estatales y municipales insumos claros para intervenir y atender las áreas de oportunidad a fin de reducir tiempos y costos a las inversiones. Es decir, las barreras que frenan la generación de empleos y la producción, ambos factores clave para impulsar el desarrollo desde lo local.

