De acuerdo con el Instituto Igarapé, entre Brasil, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, Venezuela y México, concentramos 34 % de los homicidios del mundo.

Cecilia Real (@Ceci_Real) / Animal Político 

La UNAM, Reynosa, Naucalpan, Puebla son lugares que durante las últimas dos semanas tuvieron un común denominador: salir en las primeras planas como escenarios de encuentros violentos de distinta índole, en los que desafortunadamente personas fueron víctimas de homicidio. Esta realidad resulta cotidiana. Ya no nos extraña el recuento de noticias diarias que hablan sobre cuerpos hallados, enfrentamientos armados, ejecuciones, muertos, que se convierten en cifras y números. Pareciera que esta ¨normalidad¨ nos tiene atrapados en un estado catatónico.

Pero México no está solo. Compartimos esta realidad con varios países latinoamericanos. La suma de nuestras violencias y muertos nos permite conservar año con año el título de la región más violenta del mundo. De acuerdo con el Instituto Igarapé, entre Brasil, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, Venezuela y México, concentramos 34 % de los homicidios del mundo.[1] En la región ocurre un promedio de 400 asesinatos por día, entre los cuales se registra la muerte violenta de un joven cada 15 minutos. Impactante. Pero lo es más aún una proyección que indica que de no hacer algo al respecto, la tasa actual de 21 homicidios por cada 100 mil habitantes, podría llegar a 35 en unos cuantos años[2]. Esto tiene un costo invaluable en términos humanos, sociales, económicos, culturales para nuestra región y para nuestro país.

En este contexto, lanzamos hace unos días la campaña #MxSinHomicidos, misma que está vinculada con el esfuerzo regional Instinto de Vida. El propósito de esta iniciativa es dar un paso más allá del análisis y la crítica de la situación que vive el país en términos de violencia letal y generar una serie de propuestas que puedan ser consideradas, por parte de autoridades federales, estatales y locales, en el diseño e implementación de una estrategia eficiente para la contención y reducción de los homicidios. En otras palabras, queremos que se tomen acciones contundentes y precisas para detener y revertir la tendencia creciente de los homicidios dolosos que se cometen en México.

#MxSinHomicidios es un esfuerzo coordinado por México Evalúa y Enjambre Digital, acompañado por sólidas organizaciones y reconocidos especialistas. Dentro de nuestros objetivos, buscamos el compromiso de las autoridades para focalizar su atención y recursos en la reducción sostenida de homicidios, pues como ya se sabe, los recursos son limitados y los criterios para su distribución tienen que ser rigurosos.

Para ello, se debe tener un plan. Por tanto, a partir de un análisis previo, hemos puesto sobre la mesa un enfoque integral que atienda y aborde distintas aristas que han probado tener resultados positivos en la contención y reducción de los homicidios:

  • Garantizar la procuración de justicia y reducción de la impunidad a través de unidades especializadas de investigación de homicidios y política criminal.
  • Desarrollar programas de prevención prioritaria, tales como estrategias de atención y reinserción de adolescentes en conflicto con la ley, la utilización de terapias cognitivo conductuales que han mostrado resultados positivos para revertir ciclos de violencia, así como sanciones asertivas y eficaces para atender violencia doméstica.
  • Aplicar un modelo de policía orientada a la solución de problemas, que incorpore el uso de herramientas de georreferenciación y análisis criminal, las cuales faciliten la priorización e identificación de zonas críticas, así como de los factores de riesgo que deben atenderse en cada localidad.
  • Mejorar la calidad y desagregación de la información relativa al homicidio, apegados a los estándares establecidos por el Protocolo de Bogotá.
  • Fortalecer la aplicación de programas de desarme y regulación de armas.

Cada una de estas propuestas requiere un nivel adicional de definición y detalle para que puedan integrarse en los planes y acciones de gobierno en sus distintos órdenes. Pero para llegar a ello no sólo requerimos la participación de expertos, sino de la voluntad política para actuar, así como del apoyo de los ciudadanos para exigir a las autoridades la implementación de acciones específicas orientadas a la contención y reducción de los homicidios.

 

Ahora bien, #MxSinHomicidios también se ha propuesto provocar que sectores amplios de la sociedad rompan ese estado de pasividad y conformismo ante una situación que parece no tener remedio. En política, entre más importancia tenga para una sociedad un tema o una problemática, mayor será el nivel de prioridad que un gobierno le asigne, lo cual conlleva atención, voluntad y recursos. Por ello, hacemos un llamado a participar en la movilización digital denominada Minutos de Silencio.

Un minuto de silencio no implica callarse ante la realidad. Implica expresar su respeto, memoria y pena por una muerte. Si el país guardara un minuto de silencio por cada una de las 22 mil 935 personas que el año pasado perdieron la vida a causa de un homicidio doloso[3], México estaría envuelto en un profundo silencio de 15 días, 22 horas, 15 minutos. Un silencio de esta magnitud es imposible de ser ignorado por el gobierno.

Necesitamos comunicar nuestro malestar con la situación que vivimos y manifestar nuestra exigencia hacia las autoridades para que incorporen acciones diferentes que nos den resultados diferentes.

Urge recuperar el valor que le damos a la vida de las personas, y por ello les invitamos a sumarse a esta campaña #MxSinHomicidios, comenzando por aportar un minuto de silencio, y compartirlo en nuestras redes, en memoria de una víctima de homicidio de nuestro país.

 

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* Cecilia Real es coordinadora del proyecto Campaña de Reducción de Homicidios en México de México Evalúa. La autora agradece el apoyo documental de Marianna Gabutti, social media manager del mismo proyecto.

 

[1] Instituto Igarapé (2017). “Respondiendo a la epidemia de homicidios en América Latina”. Disponible aquí.

[2] Robert Muggah e Ilona Szabó (2017). “Existe una cura para la epidemia de homicidios en América Latina, y no requiere más policías o cárceles”. Disponible aquí.

[3] Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (2017). “Informe de víctimas de homicidio, secuestro y extorsión 2016”. Disponible aquí.