México Evalúa
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Gasto público: hay poco de dónde agarrarse…


En el muy corto plazo, los diputados estarán negociando con el Poder Ejecutivo el Presupuesto de Egresos de 2014. Sin embargo tienen herramientas de información limitadas para hacerlo de manera informada y exhaustiva, como los ciudadanos merecemos que se haga, sobretodo en el contexto de una reforma hacendaria que pretende elevar los impuestos de muchos ciudadanos y empresas.

A pesar de la implementación del Presupuesto basado en Resultados (PbR), cuya finalidad es asignar los recursos públicos prioritariamente a programas con mejores resultados y corregir el diseño y operación de aquellos que aún no lo hacen, y de contar con un órgano técnico encargado de la fiscalización del manejo de los recursos públicos, en la práctica al día de hoy todavía NO se tiene información completa y oportuna sobre el desempeño de los programas presupuestarios para nutrir el proceso de aprobación del gasto en el Congreso, de tal forma que sea factible identificar el gasto “bueno” de “otros” gastos. Realmente hay poco de dónde agarrarse.

El Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública que elabora la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para cada ejercicio fiscal, contiene información útil para apoyar a los diputados en esa misión, lo cual eventualmente podría fortalecer su desempeño en el proceso de aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).Contiene información sobre el ejercicio del gasto, la evolución del Presupuesto basado en Resultados (PbR), las auditorías realizadas y las recomendaciones para mejorar los reportes de información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

A pesar de la calidad del análisis de la ASF,  éste se elabora y se entrega al Congreso de forma muy rezagada, lo cual le resta mucha efectividad. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el informe del órgano auditor debe rendirse en un tiempo no mayor a seis meses posteriores al cierre del ejercicio. En México este lapso se extiende a 14 meses, es decir, más de dos veces el periodo recomendado. Esto significa que durante el proceso de aprobación del PEF 2014, la Cámara de Diputados cuenta con el informe de revisión de la Cuenta Pública de la ASF de 2011, ni siquiera cuenta con información de 2012.

Existe un nivel de asimetría de información considerable entre los Diputados y la SHCP (a favor de esta última) durante las negociaciones que tienen lugar durante el proceso de aprobación del PEF. Esta situación es preocupante no sólo para el legislador, sino para la sociedad en su conjunto.

Otro instrumento que podría ser útil para ayudar a los Diputados a distinguir entre programas buenos y programas no tan buenos es el Presupuesto basado en Resultados (PbR). A pesar del potencial que tiene para promover un mejor uso del gasto público, en la práctica aún está lejos de ser efectivo para ese fin. Todavía está a medio camino y pareciera que se ha estancado. De acuerdo con el informe de la revisión de la Cuenta Pública de 2011 de la ASF, en ese año el PbR prácticamente no presentó avances en su instrumentación. Desde entonces no lograba ser un insumo que nutriera los procesos de programación, aprobación y ejercicio del Presupuesto de Egresos, siendo éste uno de sus objetivos centrales establecidos en el Artículo 111 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LFPRH).

Considerando que la ASF ejerce sus labores de fiscalización limitado a lo reportado en la Cuenta Pública, por los motivos antes expuestos, todavía no hay un análisis del PbR de 2012 con información revisada por la ASF. Sin embargo, se puede consultar un análisis preliminar del informe de avance de gestión financiera 2013 de la ASF, el cual está hecho con información de carácter preliminar que proviene de los informes trimestrales que entrega la SHCP al Congreso. Esto significa que la información puede cambiar durante el ejercicio y/o en el cierre del mismo, por lo que los hallazgos de la ASF no tienen el mismo peso. La existencia de dicho informe atenúa, en cierta medida, los efectos del rezago en la revisión de la Cuenta Púbica. El informe más actual contiene un análisis del ejercicio del gasto al segundo trimestre de 2013.

Con datos del informe en mención, México Evalúa obtuvo que sólo 70% de los programas presupuestarios tiene una Matriz de Indicadores de Resultados (MIR), de esto se desprende que 30% no cuenta con esa Matriz para rendir cuentas sobre su desempeño.[1]¿Debemos tener programas presupuestarios que se encuentren exentos de rendir cuentas sobre su organización y desempeño? ¿Debemos fondear programas presupuestarios que incumplen con una obligación central para rendir cuentas sobre su desempeño?

Para el total de MIR registradas al primer semestre de 2013, existe un total de 6 mil 456 Indicadores de Desempeño (Id). Sin embargo,  967 Id o el 23.7% reportó un avance cero o sin respuesta. De éstos últimos, la gran mayoría no cuenta con justificación del incumplimiento, sólo 22 Id tienen entre sus explicaciones a los sistemas en reingeniería, falta de presupuesto, sin meta programada y en proceso de autorización.

Con la información preliminar sobre el cumplimiento de los programas del PbR, se hace evidente que irónicamente existe un problema de rendición de cuentas en un sistema que existe en gran parte para rendir cuentas sobre el desempeño de los programas presupuestarios. Es necesario repensar los incentivos del cumplimiento de los programas con el PbR. Debe elevarse el costo del incumplimiento para aquéllos  programas que nosatisfagan correctamente las obligaciones relacionadas con la rendición de cuentas sobre su desempeño. Por otro lado, también es necesario incentivar la excelencia en el diseño e implementación de la MIR, para convertirla en una herramienta verdaderamente útil para el Congreso y para los propios administradores de los programas.

Por otra parte, el rezago de la revisión de la Cuenta Pública no está alineado con el interés público de informar adecuadamente las decisiones de gasto, no sólo para mejorar ejercicios futuros, incluso para prevenir malas prácticas durante el ejercicio presente del gasto. Esto obliga a repensar el proceso de fiscalización superior. Se sugiere reconsiderar si los ejecutores de gasto deben tener cuatro meses para entregar la Cuenta Pública al Congreso; es un tiempo excesivo que posterga la revisión de la Cuenta Púbica por parte de la ASF. Incluso, debe considerarse la adición de nuevas facultades para que la ASF pueda monitorear el ejercicio del gasto público en tiempo real, pero no sólo como observador, sino también como órgano fiscalizador.

La negociación del presupuesto público ya está en puerta y nuevamente los actores adolecerán de información completa, actualizada y auditada sobre el ejercicio más reciente del gasto y el desempeño de los programas.  Verdaderamente no hay de dónde agarrarse para tomar decisiones de tal importancia. Falta mucho por avanzar en la consolidación del PbR. Sería muy recomendable y valioso que la reforma hacendaria incluya cambios institucionales que aceleren el fortalecimiento en esta materia para tener un ejercicio del gasto público más responsable, transparente y eficaz.


[1] La MIR es una herramienta de planeación estratégica que contiene los objetivos de un programa y su alineación con aquellos de la planeación nacional y sectorial, incorpora los indicadores que miden los objetivos y resultados esperados.

 

 

* Por Mariana Campos, Coordinadora del Programa de Gasto Público y Transparencia. 

* Texto publicado el 20/09/2013 en Animal Político: http://www.animalpolitico.com/blogueros-el-blog-de-mexico-evalua/2013/09/20/gasto-publico-hay-poco-de-donde-agarrarse/#axzz2fjFUpEUO 

 

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